¿Qué es la placenta anterior?

¿Qué es la placenta anterior?

Susana PérezEscrito por: Susana Pérez

La placenta puede estar en diferentes partes del útero, y en función del lugar en que esté colocada recibe un término u otro: fúndica, posterior o anterior. Hoy nos vamos a centrar en la placenta anterior, que es cuando se encuentra en la cara uterina más cercana al ombligo de la mamá, siendo una de las posiciones más habituales, a través de la cual se puede acariciar la cara del bebé antes de nacer.

Al hablar de ella tenemos que hacer hincapié en la placenta anterior y movimientos fetales, ya que en estos casos son muchas las mamás que comienzan a notar los movimientos del feto más tarde de lo normal. Esto se debe a que el ombligo actúa como amortiguador, por lo que hasta que los movimientos del bebé no sean más intensos podrían pasar desapercibidos.

De modo que si estás embarazada y no notas los movimientos de tu bebé es muy probable que tengas placenta anterior. Pero para evitar riesgos y quedarte más tranquila, no dudes en acudir a tu médico.

¿Qué diferencias existen entre la placenta anterior y la placenta previa? 

Como hemos comentado, la placenta anterior está alojada en la cara anterior del útero, cerca del ombligo, mientras que la placenta previa se encuentra en la parte inferior del útero, lo que hace que haya que tener mayores precauciones durante el embarazo, guardando reposo y evitando los movimientos bruscos.

Placenta anterior y parto: ¿qué hay que tener en cuenta? 

Dado que está considerada como una placenta normal y que no conlleva riesgos, la placenta anterior no debería provocar ningún problema durante el parto ni tampoco durante el embarazo.

Esto hace que en el parto con placenta anterior no sea necesario tomar ningún tipo de medida ni tratamiento especial, puesto que todo debería ir perfectamente.

¿Cuáles son los tipos de placenta en un embarazo normal? 

En un embarazo normal podemos encontrarnos con una placenta anterior, pero también una placenta de cara posterior, donde estaría situada justo en el extremo, en la zona más próxima a la espalda de la madre.

Aunque la placenta más habitual es la placenta fúndica, que está ubicada en la parte más alta del útero, y por tanto es la que menos complicaciones y riesgos conlleva.

¿Cuáles son los tipos de placenta más peligrosos? 

Si hablamos de peligrosidad destacamos las placentas bajas como las que más riesgos pueden tener, ya que al estar situadas tan abajo podrían bloquear el orificio del cuello del útero y complicar el parto, por lo que necesitan de un seguimiento especial a lo largo de todo el embarazo.

Lo mismo ocurre con las placentas oclusivas, que se encuentran en el segmento inferior y obstruyen la salida del útero, de una manera similar a las placentas bajas, pudiendo provocar una importante hemorragia al final del embarazo, en el momento en el que el cuello del útero comienza a transformarse para facilitar el parto.

En definitiva, las placentas más peligrosas son las placentas previas parciales o marginales y las placentas previas totales, y a continuación te vamos a contar porqué.

La placenta previa parcial o marginal está muy cerca del útero, lo que significa que podría taponar el orificio cervical interno durante el parto.

Mientras que la placenta previa total está dentro del cuello del útero, impidiendo completamente que el parto se lleve a cabo con normalidad, provocando fuertes sangrados y haciendo que sea necesario realizar una cesárea.

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